Detergentes suaves, recetas caseras y etiquetas claras
Usa soluciones de pH equilibrado y fórmulas caseras probadas, como agua tibia con un toque de jabón neutro o vinagre muy diluido para vidrios, siempre probando en zonas discretas. Evita mezclas reactivas y friegas abrasivas. Rotula frascos con fecha y composición, reduce envases con recargas y reutiliza atomizadores. Un kit básico, bien etiquetado, agiliza rutinas, evita errores costosos y te recuerda que menos ingredientes, bien elegidos, significan menos residuos persistentes.